En periodos de tiempo en que la competición está alejada, es importante motivar al deportista para poder cumplir los objetivos del entrenamiento, motivándolos vía haciéndoles ver las áreas de mejora y fomentando una competitividad sana entre compañeros. En el caso contrario, cuando la competición está cercana, normalmente existe sobremotivación, por lo que tendremos que buscar su nivel optimo de activación para afrontar la competición en las mejores condiciones físicas y mentales.
Con independencia de que el deportista sea profesional, amateur o semiprofesional; sea adulto, adolescente o niño…cuando participan en un proceso de Coaching, el Coach Deportivo nunca puede olvidar al deportista como persona. A parte de las metas deportivas y la búsqueda de un alto rendimiento, el deportista debe aspirar a ser una persona equilibrada, satisfecha y feliz.
Existen 3 ámbitos de apoyo al deportista a través del Coaching Deportivo. El Coach puede ayudar al deportista trabajado sobre:
-Como entrena el deportista, para ayudarlo a encontrar su “puesta a punto”.
-Como compite el deportista, para apoyarlo a maximizar su rendimiento deportivo.

-Como vive el deportista, para colaborar en mejorar sus calidades personales en relación con el deporte y otros aspectos de su vida personal. 
La preparación mental del deportista va encaminada a conseguir un determinado estado mental que propicie una conducta o conjunto de conductas que resulten relevantes para su rendimiento. Sin perder nunca el objetivo de conseguir el rendimiento deportivo y personal más apropiado en cada momento.
Cada deportista tiene unas circunstancias deportivas específicas individuales, que determinan paralelamente unas necesidades también específicas. El ciclo entrenamiento-competición de su deporte, las exigencias de la categoría donde milita, circunstancias de su edad, las perspectivas de la carrera deportiva a largo plazo, el nivel de profesionalización y, por supuesto, la situación personal individual actual; son factores que condicionan la intervención del coach y las herramientas de coaching a utilizar.
En el deporte de competición el objetivo principal es la conquista de un determinado resultado deportivo. La preparación del deportista irá encaminada en optimizar al máximo su capacidad de rendimiento en búsqueda de ese objetivo concreto. El coach, además de ayudar a mejorar la preparación mental, puede contribuir a que el deportista establezca sus objetivos deportivos, analizando sus propias posibilidades.
Son como las cuatro patas de una mesa. Hacen del deportista un competidor completo:
-Entrenamiento Físico.
-Entrenamiento Técnico.
-Entrenamiento Táctico.

-Entrenamiento Mental. 
La aplicación de las técnicas y herramientas del Coaching en el deporte deben ir encaminadas a estudiar las habilidades y estrategias mentales que contribuyen a mejorar el rendimiento deportivo, centrándose en entrenar al deportista en el dominio y autoaplicación de tales habilidades.
En el momento decisivo de la competición se acentúa la importancia del autocontrol del deportista. Esta sensación de autocontrol debe trabajarse por parte del deportista en los mismos entrenamientos y en el análisis posterior a la competición sobre su propio autocontrol en esta. El deportista puede recibir ayuda para prepararse en este sentido, pero siempre teniendo en cuenta que los deportistas deben ser autosuficientes en el momento de competir.
Cualquier competición deportiva tiene un componente de estrés. Este factor estresante, en un primer momento puede que contribuya y favorezca a que el organismo del deportista se prepare y actué mejor física y mentalmente. Un exceso de este factor estresante, puede provocar efectos perjudiciales en el rendimiento. Un defecto de este factor estresante, denota cierta desmotivación del deportista.
La preparación mental para mejorar el rendimiento deportivo no se debe centrar solamente en el área competitiva. El trabajo sobre estado mental que influye en nuestras conductas deportivas, debe abarcar desde el propio entrenamiento deportivo, hasta las relaciones con el equipo, la propia vida profesional y personal… terminando en la propia competición deportiva.
Las circunstancias deportivas particulares de cada deportista o equipo deportivo y de cada deporte, tienen que ser considerados a la hora de realizar acciones de coaching en el entorno deportivo. No existen dos deportistas iguales, todos los equipos de competición son diferentes entre sí y cada deporte tiene sus singularidades.