Son como las cuatro patas de una mesa. Hacen del deportista un competidor completo:
-Entrenamiento Físico.
-Entrenamiento Técnico.
-Entrenamiento Táctico.

-Entrenamiento Mental. 
La aplicación de las técnicas y herramientas del Coaching en el deporte deben ir encaminadas a estudiar las habilidades y estrategias mentales que contribuyen a mejorar el rendimiento deportivo, centrándose en entrenar al deportista en el dominio y autoaplicación de tales habilidades.
En el momento decisivo de la competición se acentúa la importancia del autocontrol del deportista. Esta sensación de autocontrol debe trabajarse por parte del deportista en los mismos entrenamientos y en el análisis posterior a la competición sobre su propio autocontrol en esta. El deportista puede recibir ayuda para prepararse en este sentido, pero siempre teniendo en cuenta que los deportistas deben ser autosuficientes en el momento de competir.