Cada deportista tiene unas circunstancias deportivas específicas individuales, que determinan paralelamente unas necesidades también específicas. El ciclo entrenamiento-competición de su deporte, las exigencias de la categoría donde milita, circunstancias de su edad, las perspectivas de la carrera deportiva a largo plazo, el nivel de profesionalización y, por supuesto, la situación personal individual actual; son factores que condicionan la intervención del coach y las herramientas de coaching a utilizar.
En el deporte de competición el objetivo principal es la conquista de un determinado resultado deportivo. La preparación del deportista irá encaminada en optimizar al máximo su capacidad de rendimiento en búsqueda de ese objetivo concreto. El coach, además de ayudar a mejorar la preparación mental, puede contribuir a que el deportista establezca sus objetivos deportivos, analizando sus propias posibilidades.